Perdido en tus abismos,
cayendo y amándote durante la espera.
Por lo menos, deja que de tus labios
caiga sobre mis oídos un tardío susurro.
Tristes abismos,
no mires el reflejo de tus lágrimas
y veas tu luz y la ames y te condenes
como yo.
Adoro la luz de tus abismos,
yo el frío y tú mi calor.
Adoro la luz de tus abismos,
tú la poesía y yo quien te escribe.
Abismos, dejadme conocer todos vuestros sabores,
Abismos, no abandonéis a la triste alma que habita en vosotros.
Aviones en el bosque
Hace 2 años
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